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Las 7 etapas por las que atraviesa todo tejedor

Sabemos lo que nos pasa cuando encontramos el patrón de nuestros sueños. ¿Te pasa a ti también?

Etapa 1: ¡Euforia!

Lo encontraste. Es el patrón que has estado buscando, el patrón perfecto que te ha tenido obsesionada/o por meses. El amor a primera vista es real. Las dificultades técnicas son emocionantes; y si bien no las dominas a la perfección, es parte del viaje. Fantaseas lo bien que combinará con tu tenida. El patrón perfecto existe. Éste patrón cambiará tu vida.

Etapa 2: ¡Excitación!

Diferentes tipos de lanas y colores llenan tu mente. Tienes la lana perfecta en mente, pero ¿qué sucede si hay una lana diferente que es mejor? Después de todo, ES el patrón perfecto y probablemente lo querrás tejer más de una vez. ¿Será mejor hacerlo en un color mostaza o en un color neutral? O quizás deberías tejer uno en ambos colores y ver cual combina mejor… Tienes guardada una lana que funcionaría bien, pero probablemente este patrón podría merecer algo nuevo. Si va a ser tu favorito, mereciería una lana mejor. Después de todo, no has probado esa nueva lana de alpaca y se supone que es muy calientita.

Tienes que contenerte y esperar hasta que tengas esa lana exacta que quieres. ¿Puedes?

Etapa 3: Planificación

Llegó la hora de la planificación. Revisaste tus palillos o crochet y esperas tener el largo y medidas correctas. Por supuesto, incluyes el tipo de lana que está usando y evalúas si es mejor ese nuevo set de palillos circulares. El patrón está listo para tejer y  tienes una nueva bolsa exclusiva para ello. Has leído en detalle el patrón y sabes que hay algunas técnicas que no maneja al 100%, pero estarás bien.

Etapa 4: Dudas

¡Oh Dios mío! ¿Fue todo un error? ¿De verdad puedes dominar esa cantidad de trenzas o calados? ¿O es demasiado para ti? Te encanta el patrón, pero ¿de verdad puedes manejar esa cantidad de puntos en el palillo o crochet? ¿Estás lista/o para tomar un paso más allá de los accesorios? ¿Lo usarás?

Etapa 5: Horror

Todo mal, todo mal. ¿Por qué se te ocurrió empezar? Después de desarmar las primeras filas y el olvidarte de usar un salvavidas, estás considerando seriamente empezar de nuevo, pero ¿puede tejer nuevamente esa trenza doble?

En la desesperación, guardas el proyecto en una nueva y brillante bolsa y la miras al otro lado de la pieza. Haces cualquier cosa salvo tejer y tratas de ignorarlo cada vez que estás en casa. No puedes dormir pensando en ello. Despiertas en la mitad de la noche. Despiertas tratando de no pensar en ello, pero ahí está, rondando tu cabeza.

En la mitad del desconcierto, tiene sentimientos de desaprobación. De verdad pensaste que podías, pero ¿puedes?

Etapa 6: Determinación

Amas el patrón. Puedes hacerlo. Un poco más de esfuerzo y progreso lento. No desertará el primer intento. Te levantas, desempolvas tu palillo o crochet  y tejes. Que venga las trenzas, que vengan los calados, borde doble. Tú puedes hacerlo.

Etapa 7: Felicidad

La satisfacción de terminar un proyecto de tejido no es como ninguna otra. La dicha de usar algo que tú tejiste es emocionante.

Traducido de LoveKnitting